El sudor en sí mismo es inodoro. Entender cómo funciona el cuerpo es clave para elegir la protección correcta contra el sudor y el olor.
El sudor es una función corporal natural. Su principal función es regular la temperatura del cuerpo enfriando la piel para evitar el sobrecalentamiento.
Hay dos desencadenantes principales: ambiental (calor, actividad física) y emocional (estrés, nerviosismo, cambios hormonales). El sudor en sí mismo es inodoro: está compuesto principalmente de agua y sales.
El olor corporal aparece cuando las bacterias presentes en la piel descomponen los componentes del sudor en ácidos grasos de cadena corta, los cuales generan el olor característico.
Las glándulas sudoríparas se dividen en dos tipos principales con funciones y características distintas.
Se encuentran en zonas con vello como las axilas. Se activan durante la pubertad y pueden generar un olor fuerte debido a la interacción con las bacterias naturales de la piel.
Son las más abundantes y se distribuyen por todo el cuerpo. Mayor concentración en manos y plantas de los pies. Producen sudor principalmente acuoso para regular la temperatura.
No son lo mismo. Elegir el producto correcto marca la diferencia entre cubrir el problema y resolverlo.
Diseñados para neutralizar temporalmente el olor. No detienen la producción de sudor.
Actúan directamente en las glándulas sudoríparas para reducir la producción de sudor.
Perspirex es un antitranspirante clínico de alta eficacia.
Casi 1 de cada 3 personas experimenta problemas de transpiración a diario. La sudoración excesiva puede variar desde humedad moderada hasta grandes manchas en la ropa, pies malolientes o manos húmedas.
Quienes la padecen suelen evitar dar la mano, levantar los brazos o participar en situaciones sociales. No tienes que vivir así.